Cowboy Agile

Este término, "Cowboy Agile", tiene un origen y esta claramente explicado en Codificación Cowboy, donde se expresa lo siguiente:

"Cowboy Coding is a software development  methodology without an actual defined method – team members do whatever they feel is right."

Básicamente se llama Cowboy Agile a toda aquella organización que toma elementos sueltos de la filosofía Ágile y en forma prácticamente inconsciente comienza a hacer adaptaciones a sus procesos de trabajo para la construcción de software y adopta sin estudio ni análisis, partes de alguno de los modelos (por ejemplo Scrum) y  utiliza su propios criterios según la necesidad de la organización.

Este proceso que la organización consigue a modo de adaptación tiene graves falencias.
Podemos mencionar algunas como la no repetitividad de buenas experiencias, el constante cambio de las herramientas que hacen que también se presente un factor de no adaptabilidad a una tecnología, principalmente en lo que a gestión se refiere, los resultados siguen siendo impredecible, las estimaciones mentirosas por ser generalmente subestimadas y las entregas totalmente fuera de términos establecidos.

Por ende la ruptura de los compromisos es lógica y la carencia de calidad es altamente manifiesta, ya sea por la no existencia de  métricas, la falta de definiciones organizacionales de la calidad, la falta de mejores planes de pruebas o entre otras cosas.

Leí un comentario muy atinado, The Nokia Test, en un blog de gran difusión, lo cual me hace pensar lo cercano que nos encontramos al término Cowboy Ágile en nuestra organización. La pregunta es: ¿cuantos de nosotros somos los John Wyne del Ágile?

Que los discípulos no sean los maestros...

En todas las fases del ciclo de vida de un proyecto SW es necesario tener las habilidades y el conocimiento necesario para ejecutar cada una de las actividades atómicas requeridas por el proceso.

Sin las habilidades básicas no es posible cumplir con los requisitos de completitud para cada componente, ni aún para nuestro propio proceso personal y esto esta fuertemente ligado al concepto de la responsabilidad.

Toma del requisito, Análisis, diseño, codificación, integración, despliegues, verificaciones y validaciones son elementos de vital importancia que requieren de actitudes profesionales maduras y más allá de esos elementos la comunicación formal e informal adhieren a la necesidad de estas actitudes positivas.

Cuando se carece de esos elementos actitudinales y aptitudinales, entramos en una barrena en picada hacia controles desmesurados apuntalados por la desconfianza.

Desconfianza parece ser la palabra establecida, pero confianza es la contra palabra que debe prevalecer. Quizás por que no se puede evitar hablar de una sin la otra, pero esto traído a un marco de trabajo en nuestra industria suele ser una dicotomía dañina, una postura dual que genera el típico clima de desmotivación y desactiva los flujos de comunicación proactiva.

Esta ambigüedad de confianza y desconfianza nos vuelve reactivos y pocos tolerantes y allí mismo nuestros resultados comienzan a declinar su calidad.

En cada fase se hacen seguimientos, nuevas estimaciones, nuevas derivaciones de actividades, se exigen nuevos cumplimientos con los hitos establecidos como líneas bases y se vuelve a controlar sobre el control. Algunos roles están para eso y son necesarios.

Lo que no cabe en este trajín de la gestión, es la desconfianza. No es admisible ni el los líderes, ni en los compañeros y mucho menos en la alta gerencia.

Lo que se debe considerar es que quien no este preparado para el trabajo responsable (considere el significado de la palabra Responsabilidad) es detectado casi instantáneamente y ese podría sería uno de los atributos a favor de esta industria de construcción del software, por lo que cualquier suspicacia puede ser desechada de raíz a la hora de controlar con medidas extremas la productividad del equipo o cualquiera de sus integrantes.

No considero necesario al fisgón detrás de nuestros monitores, ni a los programas de monitorización remota, ni al informante oculto trabajando para alguien en particular. Considero mucho mejor evaluar los resultados generales e indagar sobre aquellas debilidades que saltan a la vista para hacer los ajustes necesarios, tanto en la actitud como en la aptitud, ya que las dos cosas son perfectibles.

Nuevamente en mis escritos salta a la luz la necesidad de la madurez organizacional encabezada por los de más alto rango y que los discípulos no sean los maestros del ejemplo.

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